Cornetas

Desde los siglos XV al XVIII existieron tres tipos de cornetas: la corneta negra (cornetto nero, cornet à bouquin, cornet), la corneta muda (cornetto muto, cornet muet, mute cornet) y la corneta recta (cornetto diritto, straigh cornet).

Dibujos de cornetas extraidos de Syntagma Musicum II  (M. Praetorius, 1619). De izquierda a derecha dos cornetas mudas, corneta tuerta y corneta negra.

 

La corneta negra, como se denominaba a la corneta curva, se llamaba así porque estaba forrada de cuero (pergamino) que se tintaba de negro, y que se utilizaba para proteger, dar consistencia y durabilidad a la madera. Por otra parte, las cornetas mudas eran rectas, y con la boquilla tallada, por lo que no se podía separar. Esta denominación aludía a la dulzura de su sonido, muy adecuado para tañerse con voces y con instrumentos más dulces como flautas dulces o conjuntos de vihuelas de arco, o con arpas. Estas cornetas también se llamaban cornetas blancas, por construirse con maderas de tonos claros (generalmente boj y otros frutales) o en algunos casos de marfil y sin recubrimiento alguno.
La corneta recta también tiene un desarrollo recto, como indica su propio nombre, pero a diferencia de la corneta muda, no lleva la boquilla tallada, sino que se compone de una pieza aparte, similar a la de la corneta curva. Sin embargo, tampoco está cubierta de piel, y su aspecto externo se aproxima al de una corneta muda.
Como todas las familias de instrumentos renacentistas, en la corneta también existía una familia definida, que iba desde un instrumento "sopranino", que era el cornettino, la corneta, la corneta alto, el cornetto tenor, y como bajo natural de la familia el serpertón.
Para su construcción nos hemos basado en pinturas, grabados y dibujos extraídos de la obras de Aurelio Virgiliano (Il Dolcimelo, ca. 1600),  de Michael Praetorius (Syntagma Musicum II, 1610) y ejemplares anónimos venecianos (ca. 1620) que se conservan en el Museo de Bruselas (Bélgica) y en el Kunsthistorisches Museum de Viena (Austria).

 

Cornetas negras originales conservadas en la Accademia Filarmonica de Verona. Las dos primeras serían para diestros y las ocho restantes para zurdos.

 

 

 

Corneta negra  (La = 466 Hz, Italia(?), s. XVII) conservada en el Museo de Instrumentos de la Universidad de Edimburgo. Los embellecimientos de plata son posteriores.

 

 

Cornetas negra y muda (con las marcas del taller de los Bassano). La corneta negra está orientada para zurdos y no tiene la típica ornamentación trenzada en la parte anterior. Proceden de una colección peninsular y se encuentran en el Museu de la Música de Barcelona.

 

 

Actualmente las cornetas fabricadas han superado el control de calidad de los materiales y son perfectamente aptas. Las cornetas curvas están construidas en maderas de cerezo, nogal y olivo, las cornetas mudas y rectas se construyen preferentemente en arce, olivo o más raramente, boj.

 

Flautas (recorder, flute à bec, blockflöten)


Las flautas o flautas dulces, llamadas modernamente flautas de pico, se conocen en la historia de la música desde la Edad Media, si bien el registro y la documentación de estos instrumentos se produce a finales del Siglo XV y principios del Siglo XVI.


Los primeros tratados que recogen dibujos e información soble las flautas dulces son los de Virdung (Musica Getuscht, 1511) y Agrícola (Musica Instrumentalis Deusch, 1529), donde se ilustran dos conjuntos de flautas dulces muy parecidos que muestran 4 instrumentos desde el soprano (discant) hasta el bajo, con los registros intermedios de instrumentos altos y tenores. Actualmente se conservan muy pocos instrumentos de este tipo, por lo que se sabe muy poco de su interior, aunque probablemente se tratara de flautas cilíndricas.

 

Juego de flautas que aparece en el tratado de Agrícola (1529)

 


Posteriormente, la flauta dulce aparece en el tratado de Ganassi "La Fontegara" (1535), donde se recogen algunas nociones teóricas de este instrumento. A partir de un ejemplar conservado en Viena (SAM 135), Marvin y Morgan en la década de 1970 realizan copias modernas sirviendo de base a la mayoría de constructores posteriores. Se trata de una flauta de interior casi cilíndrico, con sonido potente y más de dos octavas de extensión. 

Flauta contralto en Sol, ejemplar SAM 135 conservado en el Museo de Viena. © KHM

 

Flauta tenor en Do (La = 440 Hz) de marfil, atribuida al taller de los Bassano (ca. 1520 - ca. 1610; marca: !!), conservada en el Museo de Instrumentos de la Universidad de Edimburgo.

 

La transición de la flauta del Siglo XVI al XVII continúa hoy día siendo motivo de controversia. Dependiendo de los constructores o investigadores se tienen distintas teorías de cómo la flauta dulce evolucionó para hacer frente al repertorio del barroco pleno. Existe un importante tratado de Michael Praetorius (Syntagma musicum, 1620) donde ilustra un conjunto de 7 tamaños de flautas dulces, que estéticamente corresponden a modelos del Siglo XVI, aunque no se sabe nada de su interior.

Juego de flautas ilustrado por Michael Praetorius (Syntagma musicum II, 1620) que abarcan todas las tesituras desde el gran bajo de casi 2 metros hasta la pequeña sopranino garklein de poco más de 15 centímetros.

 

Un poco posterior es el tratado de Jacob van Eyck (Der fluiten lusthof, 1646), donde también se recogen modelos similares a los del Siglo XVI, aunque el interior es más estrecho y ligeramente cónico.

Flauta soprano en do (La = 443 Hz) de marfil construida por Richard Haka (Amsterdam, ca. 1680), estilo Van Eyck, conservada en el Museo de Instrumentos de la Universidad de Edimburgo.


A finales del Siglo XVII y en la primera mitad del Siglo XVIII se produce una verdadera revolución en la forma y estilo de la flauta dulce, con gran cantidad de constructores (Denner, Steenberger, Bressan, Haka, etc.) que nos dejan un gran legado sobre la flauta dulce del periodo barroco.

 

 

Estudio y reconstrucción de los instrumentos de viento históricos

AVISO: ESTA SECCIÓN SE ENCUENTRA EN PROCESO DE ACTUALIZACIÓN

 

Esta sección está dedicada a algunos aspectos de la construcción de instrumentos medievales y renacentistas en los cuales estamos trabajando.

El taller de un Luthier, según L'Encyclopédie de Diderot y D'Alembert

 

El interés por la reconstrucción de los instrumentos de viento históricos surgió en el mismo instante en que  surgió la posibilidad de tañer la música histórica con reconstrucciones de instrumentos de viento que existieron en el pasado.

A medida que fuimos conociendo poco a poco la tipología de instrumentos de viento existentes en el renacimiento nos fuimos interesando por los que tañían los ministriles en las capillas y catedrales españolas como chirimías, cornetas, sacabuches, bajones y bajoncillos, flautas y orlos.

Varios instrumentos de viento renacentistas (Sacabuche, Flauta tenor y Corneta) conservados en el Museo de instrumentos de la Universidad de Edimburgo (Escocia, Reino Unido)

 

También, desde el comienzo de nuestro interés por la reconstrucción de los instrumentos de viento históricos, hemos estado especialmente interesados por los instrumentos que se construyeron en la península o que fueron importados en la época desde otros paises y usados en nuestro territorio.

En este momento se está trabajando en cornetas (curvas o negras, rectas y blancas o mudas, también llamadas mutas) según modelos italianos, y en flautas dulces del Renacimiento (modelos Hiers y Bassano) y transicionales (van Eyck).

 

 

 

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